¿Cómo colimar un telescopio?

A continuación, te enseñaremos como  colimar tu espejo

Aunque pueda parecer una tarea complicada, es algo realmente sencillo que podrás hacer en unos minutos.

¡Comencemos!

Elige un colimador laser

Antes de comenzar a alinear los espejos de tu telescopios necesitarás un colimador laser

El colimador laser proyecta una luz en el espejo primario que te servirá de referencia para poder ajustar los espejos.+

Recuerda que el colimador debe ser preciso y resistente. No es necesario que sea de los mas caros, pero tampoco compres uno barato.

Coloca el colimador en el portaocular

Debes introducir el colimador en el portaocular como si fuera un ocular.

Recuerda insertarlo completamente y que esté bien ajustado.

Comprueba que el espejo secundario está descolimado

Ahora, enciende el láser del colimador.

Si la luz del láser coincide con el círculo del centro del espejo, significa que el espejo secundario está colimado y no hará falta ajustarlo.

Ajusta el espejo secundario

Para alinear el espejo secundario, debes ajustar los 3 tornillos de tipo allen que están ubicados detrás del espejo secundario

¡Es sencillo! Ajusta y desajusta los tornillos tratando de llevar el punto rojo del láser al centro del espejo primario.

Verifica que el espejo primario no está colimado

Ahora, debes comprobar que el telescopio primario no esté descolimado

Para saber si el espejo primario está colimado o no, debes ver la diana del colimador.

Si la luz roja está en el centro de la diana, significa que el telescopio está colimado.

En cualquier otro caso, deberás alinearlo.

Alinea el espejo primario

Para alinear el espejo primario, lo primero que debes hacer es aflojar los frenos de seguridad, así podrás ajustar las tuercas de colimación.

Ahora solo tienes que ir ajustando las tuercas hasta que la luz roja esté en el centro de la diana del colimador.

Si no ves la luz roja en la diana significa que el espejo está muy desalineado. Tendrás que ajustar las tuercas de colimación suavemente hasta que la luz aparezca en la diana.

Una vez que veas la luz, solo tienes que conseguir llevarla al centro de la diana. Prueba con pequeños giros mediante ensayo y error, es muy fácil.

Cuando la luz esté en el centro de la diana significará que lo has conseguido y que ya tienes tu telescopio perfectamente colimado.

¡Recuerda bloquear los frenos de seguridad!

Si no los aprietas el espejo se moverá fácilmente y perderá la alineación. Todo tu trabajo no habrá servido de nada y tendrás que repetirlo.

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